29 de noviembre de 2015

LAS ÚLTIMAS VENTANAS








No cabe duda. Ésta es mi casa
aquí sucedo, aquí
me engaño inmensamente.
Ésta es mi casa detenida en el tiempo.

Llega el otoño y me defiende,
la primavera y me condena.
Tengo millones de huéspedes
que ríen y comen,
copulan y duermen,
juegan y piensan,
millones de huéspedes que se aburren
y tienen pesadillas y ataques de nervios.

No cabe duda. Ésta es mi casa.
Todos los perros y campanarios
pasan frente a ella.
Pero a mi casa la azotan los rayos
y un día se va a partir en dos.

Y yo no sabré dónde guarecerme
porque todas las puertas dan afuera del mundo.



M.B





Si pudiera elegir mi paisaje
de cosas memorables, mi paisaje
de otoño desolado,
elegiría, robaría esta calle
que es anterior a mí y a todos.


Ella devuelve mi mirada inservible,
la de hace apenas quince o veinte años
cuando la casa verde envenenaba el cielo.
Por eso es cruel dejarla recién atardecida
con tantos balcones como nidos a solas
y tantos pasos como nunca esperados.


Aquí estarán siempre, aquí, los enemigos,
los espías aleves de la soledad,
las piernas de mujer que arrastran amis ojos
lejos de la ecuación dedos incógnitas.

Aquí hay pájaros, lluvia, alguna muerte,
hojas secas, bocinas y nombres desolados,
nubes que van creciendo en mi ventana
mientras la humedad trae lamentos y moscas.

Sin embargo existe también el pasado
con sus súbitas rosas y modestos escándalos
con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera
y su insignificante comezón de recuerdos.

Ah si pudiera elegir mi paisaje
elegiría, robaría esta calle,
esta calle recién atardecida
en la que encarnizadamente revivo
y de la que sé con estricta nostalgia
el número y el nombre de sus setenta árboles.

M.B















De vez en cuando la alegría 
tira piedritas contra mi ventana 
quiere avisarme que está ahí esperando 
pero me siento calmo 
casi diría ecuánime 
voy a guardar la angustia en un escondite 
y luego a tenderme cara al techo 
que es una posición gallarda y cómoda 
para filtrar noticias y creerlas 

quién sabe dónde quedan mis próximas huellas 
ni cuándo mi historia va a ser computada 
quién sabe qué consejos voy a inventar aún 
y qué atajo hallaré para no seguirlos 

está bien no jugaré al desahucio 
no tatuaré el recuerdo con olvidos 
mucho queda por decir y callar 
y también quedan uvas para llenar la boca 

está bien me doy por persuadido 
que la alegría no tire más piedritas 
abriré la ventana 
abriré la ventana.

M.B




27 de noviembre de 2015

OUTSIDE THE WALL. GRAFFITIS.



Los seres humanos tenemos una necesidad
 innata de elaborar una expresión artística de nuestra situación existencial,
 pues de nosotros trata el sueño...





























Fuera del Muro 

Completamente solos, o de dos en dos 
Los que realmente te aman 
Caminan arriba y abajo, fuera del muro 

Algunos de la mano 
Otros juntándose en bandas 
Los románticos y los artistas 
se hacen fuertes. 

Y cuando te han dado todo lo suyo 
Algunos se tambalean y caen 

Después de todo, no es fácil 
Golpearse el corazón 
contra el muro de algún idiota loco.